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Cónclave papal: “Tienen que hacer es coincidir con la voluntad de Dios sobre quién es el elegido”

Cónclave papal: “Tienen que hacer es coincidir con la voluntad de Dios sobre quién es el elegido”

Cónclave papal: “Tienen que hacer es coincidir con la voluntad de Dios sobre quién es el elegido”

Cónclave papal: “Tienen que hacer es coincidir con la voluntad de Dios sobre quién es el elegido”

Desde este miércoles, cardenales de todo el mundo decidirán, mediante el voto secreto, al sucesor del Papa Francisco. El Padre Carlos Garciarena explicó los detalles de la reunión 

El “cónclave es la reunión de Cardenales electores y tiene por finalidad elegir al nuevo Papa. Estos hombres movidos por la fe, buscando la inspiración de Dios se encierran para no escuchar ni ser influidos porque lo que tienen que hacer es coincidir con la voluntad de Dios quién es el elegido… el cónclave es la creación de un espacio y de un ambiente sin presiones ni interrupciones, sin molestias que puedan influir en la conciencia de cada uno de los electores”, marcó el párroco lamatritense. 
“Cada uno, en conciencia, tiene que poner un nombre que es el más apto para ser el sucesor del Apostol Pedro”, enfatizó Garciarena.
El voto es secreto y se escribe en una papeleta. Se pone el nombre y el apellido del elegido. La papeleta se deja en una patena y una a una se van depositando en una urna. Al comenzar el escrutinio, las papeletas se van introduciendo en otro cáliz. El recuento se realiza recitando a viva voz el nombre de los elegidos y cada voto se anota en un registro. Los formularios son revisados por tres cardenales antes de ser quemados en una estufa. Si sale humo negro, no hay papa, si es blanco, hay nuevo pontífice. Se requieren dos tercios de los votos de los cardenales electores. El elegido, una vez dado su consentimiento, es el nuevo Papa de la Iglesia Católica.
Son 133 cardenales menores de 80 años que cumplen con los requisitos para emitir su voto en la ceremonia.
“Hay que elegir en base a tres cualidades: que sea un gran pastor, que sea un gran sabio y un gran santo. Hay que tener cuidado… sabemos que el espíritu de Dios inspira a cada persona y no solo a los Cardenales”, señaló luego     
“Tienen que llegar haciendo silencio y oración a captar quién es el apto”, reiteró Garciarena y sostuvo que la elección del sucesor de Francisco “no tienen nada que ver con la politización del mundo”. 
“El cónclave no se trata de hacer política. No hay campañas. En el cónclave de lo único que se habla es del estado de la Iglesia y de acuerdo el contexto quién es el timonel más apto para guiarla”, subrayó.
“Normalmente las democracias republicanas se mueven entre el progresismo, el conservadurismo y el centro pero en la Iglesia eso no ocurre. La mentalidad civil se proyecta en la Iglesia cuando en realidad no se ajusta porque se busca otra cosa: el Papa es el garante de la integridad de la fe católica que defienden el dogma católico y garantiza la unidad de la Iglesia, después vienen los matices personales, el estilo”, aclaró.

El hombre detrás de la sotana  
-: ¿Genera algo especial la elección del nuevo Papa?
-: Hay una expectativa… el único problema que podemos llegar a tener es la diferencia horaria con Italia (risas)
-: En los últimos días se han hecho virales la comparación de los posibles papales con la presentación de los pilotos de Fórmula 1

-: No tengo conciencia que en cónclaves anteriores ocurra lo que sucede con este… hay clima de “hipódromo” para ver quién gana. Pero hay que tomarse las cosas en serio. 
En los anteriores cónclaves, a excepción de algún caso, los “favoritos” no fueron elegidos. Quién iba a pensar que Berboglio iba a ser elegido… Juan XXIII, el Papa bueno, que marcó la Iglesia con el Concilio Vaticano Segundo, le había encargado a su secretario que sacara el pasaje a Roma en el tren y volverse a Venecia porque tenía mucho trabajo.
-: En la Argentina los chicos sueñan con jugar al fútbol y llegar a Primera, ¿En la Iglesia también sucede?
-: Pasa y no debería ocurrir. Lo importante para un Sacerdote es estar al servicio de los demás, ahí hay que apuntar los cañones de la vida. Cuando se empieza a “juguetear” con las posibilidades es cierto que es muy humano pero no es lo que Jesús enseñó. A lo que hay que ponerle pasión es a estar al servicio de las personas.
Eso de subir a un escalón y a otro es hacer carrera, y eso Jesús nunca lo enseñó.        

Foto: Prensa La Madrid             

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